El aniversario del nacimiento de la Madre de Plaza de Mayo Nora Cortiñas fue escenario de la presentación de lo que será su casa museo, que se inaugurará el año próximo. Se acercaron colectivos y amistades de todas las batallas.
En una celebración tan íntima como popular, el domingo 22 de marzo se conmemoró en Castelar el aniversario del natalicio de Norita Cortiñas con el lanzamiento del proyecto Casa Museo y Centro Cultural Norita Cortiñas a 50 años del golpe de Estado cívico-militar en Argentina.
Impulsado por su familia y Asociación Seré por la Memoria y la Vida, el espacio que ya cuenta con el acompañamiento de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires -quienes se encuentran realizando trabajos de conservación con equipo del Archivo Provincial de la Memoria- y la Fundación Rosa Luxemburgo -que aportó financiamiento y un compromiso de agenda- espera inaugurar el 22 de marzo del 2027.
El lanzamiento del proyecto Casa Museo fue registrado por Liquidambar Estudio, la productora de la Cooperativa de Trabajo para la Comunicación Social para la realización de La Tertulia, una pieza audiovisual del evento que se difundirá en los canales institucionales del espacio.
“La idea es que ocurran cosas en la casa pero también es la casa de Norita saliendo, para que siga caminando y recorriendo a través de su acción” cuenta Antonella Di Bruno, coordinadora general del proyecto. “Un punto fundamental es poder contener las luchas, poder dar cuenta de ese transitar desde el momento bisagra: el 15 de abril de 1977, cuando fue la desaparición forzada de su hijo Gustavo Cortiñas, donde nació una nueva Norita que no paró hasta el día en que falleció luego de acompañar una marcha por el parto respetado”, concluye.
A puertas abiertas la jornada Para siempre nunca más desbordó la casa de Cortiñas, contó con actividades en simultáneo dentro y fuera de la vivienda, una mesa de serigrafía, bordados de pañuelos para el 24 de Marzo, espacio de pintura para niñeces, partido de fútbol en la calle, muestra de fotos de archivo, desayuno y reunió en un conversatorio personalidades tan diversas como las luchas que la madre de todas las batallas supo acompañar: referentes culturales y educativos, militantes de derechos humanos, artistas, periodistas, funcionarios, instituciones, amigos, familiiares y vecinos.
En la vereda está Luyara Santos, hija de Marielle Franco y directora ejecutiva del instituto que lleva su nombre. Se encuentra de viaje en Argentina junto a la Fundación Rosa Luxemburgo por el aniversario del asesinato de su madre y Anderson Gomes, el chofer que la acompañaba.
“La Fundación es una de nuestras grandes aliadas en el combate a la violencia política y en la preservación del legado y la memoria de mi madre”, cuenta Santos a ANCCOM y agrega: “Marzo es un mes muy importante para nosotros, tenemos el Marzo por Marielle y Anderson, también es una fecha muy importante por los 50 años contra la dictadura. Vinimos después de la condena de los autores intelectuales del caso de mi madre y vimos esta posibilidad de estar aquí en el lanzamiento de la Casa Norita que es una gran inspiración para nosotras”. Luyara Santos recuerda una foto de la Madre de Plaza de Mayo con un retrato de su mamá en las manos “Creemos que memoria es justicia y hay un gran sueño del instituto de tener un centro de memoria, estoy muy emocionada de estar aquí como hija, porque continuar con el legado a veces es muy difícil, ser defensora de los DDHH es muy difícil, me pone muy contenta esta unión”, concluye.
En la calle se escuchan los pelotazos del Norita Fútbol Club que está jugando con la legendaria camiseta naranja y turquesa que lleva de escudo el rostro de Cortiñas y cuya venta es parte de la campaña de financiamiento del proyecto Casa Museo. También la lleva Nacho Levy, referente de La Poderosa, que se encuentra como disertante de la tertulia sentado cerca al Premio Nobel de la Paz Adolfo Peréz Esquivel, quien recibió un ejemplar como presente comprometiéndose a apadrinar al club. La continuidad de la casa como espacio de encuentro y debate es un deseo de Norita que comienza a hacerse realidad.
“La casa museo surgió como una demanda espontánea de mucha gente que rodeaba a Norita, que la admiraba y que la sentía como una referente, una de las jugadoras del equipo es la nieta de Norita, su familia lo impulsó y nosotras rápidamente nos sumamos porque nos parecía que no podía ser de otra manera, que tiene que quedar la memoria viva en esta casa”, cuenta Estefania Pineta, arquera del Norita Fútbol Club y aclara que el club, que surgió cuando ella vivía, no fue un homenaje sino un símbolo: “Queríamos que el nombre tuviera potencia y que nos represente y ella estaba en todas las luchas que nosotras queríamos estar y nos importaban, fue la primera madre que se declaró como feminista, eso es algo que también fue muy revolucionario”.
Configurando una auténtica escena de cumpleaños en el jardín del que fue el hogar durante 44 años de la cofundadora de Madres de Plaza de Mayo se amucharon los invitados en sillas de plástico, madera, sillones de interior y exterior, bancos de plaza y troncos de árbol, los disertantes que se reunieron en una ronda conducida por el periodista Alejandro Bercovich para homenajear a Cortiñas y fundar simbólicamente la promesa de lo que será un nuevo espacio de memoria y refugio.
Lourdes Hidalgo es sobreviviente de la masacre del taller textil de Luis Viale y parte de Bordando Historia, Construyendo Memoria: “El bordado también es una forma de resistir ante el olvido y hoy estuvimos también acá bordando las consignas de Nunca Más, bordando las pañoletas de las madres, venimos de bordar los nombres de los compañeros bolivianos desaparecidos para el 24 y hoy estamos acá en la puerta de la casa de Norita recordando que cumple sus 96 años; a pesar de que ella físicamente ya no está con nosotras, pero su legado, su espíritu siempre lo vamos a llevar dentro de nosotras”. Hidalgo recordó en el conversatorio como Cortiñas pedía no dejar solas a las trabajadoras textiles y en diálogo con ANCCOM replicó una invitación para acompañarlas: “Este 30 de marzo se cumplen los 20 años del incendio del taller textil Luis Viale y estaremos en la puerta del taller de 14 a 19 horas y pedimos que nos acompañen. Sé que ella iba a estar presente este lunes. Queremos pedirles a todos que sigamos sembrando la memoria de las trabajadoras textiles y sus hijos que perdieron la vida cosiendo la ropa, ella siempre va a vivir en nosotras y junto a Norita las textiles seguimos confeccionando derechos”.
Un camino de aroma a café conecta todos los lugares de la casa mientras los invitados comen cosas dulces y sanguchitos “Cuando Nora falleció, el 30 de mayo, el hijo nos llamó solamente para entregarnos algunas cosas de la madre pero resultó que ni él mismo sabía todo lo que ella había hecho, comenzaron a aparecer cosas extraordinarias, fotos en el Sahara, en Bélgica, en Cuba y se dio cuenta que no se podía dejar esto así, así que nos pidió que pensáramos qué se nos ocurría”, dice Teresa Antón, presidenta de la Asociación Seré por la Memoria y la Vida y amiga de Cortiñas. “Nosotros pensamos este proyecto pero hoy no se inicia, hoy estamos acá porque todos los 22 de marzo veníamos a desayunar con ella. El último año no lo pudimos hacer, por su salud y le mandamos para que desayune”, recuerda.
La jornada concluyó con una intervención artística en la que Lula Bertoldi entonó “La canción de la cigarra” y su profesor de canto, Gabriel Amadeo Videla, compartió junto al músico Juan Quintero un repertorio de canciones adaptadas por Norita Cortiñas.
“Pasaron muchas historias, mucha gente por acá”, cuenta a ANCCOM Marcelo Cortiñas, el hijo de Norita, quién conserva el brillo en sus ojos de cada memoria compartida sobre su madre al final de la jornada “Va a ser un museo y casa cultural que va a estar abierto a todo el público, a todas las diversidades, a todas las luchas de mi mamá y de estos 50 años”, concluye. El legado de la madre de todas las batallas será ahora ser hogar para ahijar sus luchas.