Un estudio conjunto del Observatorio Pulsar (UBA) y el CELS revela que, a 50 años del golpe de Estado, el 71% de los argentinos entre 18 y 39 años rechaza a la última dictadura cívico militar y el 61% apoya los juicios de lesa humanidad. La investigación señala a la educación como el principal vehículo de la memoria.
En un contexto de avance de narrativas negacionistas del terrorismo de Estado, el 71% de los argentinos rechaza la última dictadura cívico militar (1976-1983), según estudio del Observatorio Pulsar de la UBA en conjunto con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).
La encuesta, que se publicará completa el próximo lunes 16 de marzo, abarca temas de memoria, derechos humanos, creencias sociales y la percepción que la sociedad argentina tiene sobre la última dictadura y los crímenes de lesa humanidad. El objetivo es ofrecer un diagnóstico acerca de la dictadura, sus significados, la mirada de la población a 50 años del golpe cívico-militar y para analizar la penetración que han tenido las narrativas negacionistas de los crímenes del régimen de facto.
¿Qué significa este rechazo sobre la dictadura? Para el CELS y Pulsar lo más importante que lograron identificar fueron cuatro puntos clave sobre la mirada de los y las argentinos y argentinas respecto de la última dictadura militar.
En primer lugar se encontró un rechazo generalizado a la dictadura, en segunda instancia, la creencia de que la última dictadura fue parte de un plan sistemático de exterminio, asesinato y violación masiva de derechos humanos (61%); un tercer elemento a destacar es la toma de conciencia del período histórico (las décadas de 1970 y 1980) a través de la educación como espacio de memoria (45%) y por último se encontró un fuerte apoyo a los juicios en contra de represores.
Que casi la mitad de los encuestados identifique a la educación como el principal vehículo de la memoria abre una dimensión clave en medio del ajuste. El politólogo Sebastián Raffo de Pulsar.UBA sostuvo que «la educación era importante en el proceso de memoria, ya que muchas personas tomaban conciencia del período histórico de la dictadura por lo que habían escuchado en la escuela o en la universidad». En un momento donde el gobierno nacional desfinancia áreas educativas y científicas, el estudio sugiere que la escuela y la universidad pública han sido y son el principal antídoto contra el negacionismo. El dato adquiere una potencia política: recortar en educación no es solo un ajuste fiscal, es una decisión sobre el futuro de la memoria colectiva.
Una apropiación de la historia
La mirada crítica y de rechazo de la última dictadura, da cuenta de un proceso de apropiación simbólica de los hechos históricos y sobre las acciones puntuales llevadas a cabo en el período comandado por la Junta militar que tuvo como consecuencia la perpetuación de crímenes aberrantes como torturas, desaparición forzada, trato degradante, apropiación de bebés, entre otros.
A su vez, en el estudio se destacó que las y los encuestados coinciden en que se cometieron torturas y tratos degradantes, que existió un plan sistemático que impulsaba el terrorismo de Estado, la promoción de políticas públicas injustas y causantes de crímenes de lesa humanidad.
Raffo destacó que “el proceso de memoria es sensiblemente diferente en Argentina si lo comparamos con el resto de países de la región” en donde los crímenes cometidos por sus respectivas dictaduras han quedado, en muchos casos, impunes. “Las percepciones sobre el pasado tienen otra tónica”, destacó el investigador.
El estudio combinó metodología cuantitativa y cualitativa y el foco estuvo puesto sobre la temática “creencias sociales”. Estudios similares ya habían sido realizados por el Observatorio Pulsar, desde el año 2023, pero no se contaba con un estudio que hiciera foco en materia de derechos humanos y dictadura militar.
La muestra del estudio abarca 1.133 casos de personas mayores de edad del AMBA, Mendoza, Córdoba y Santa Fe (Rosario), con un margen de error de 2.8%. Los estudios cuantitativos fueron realizados del 15 al 27 de octubre del año 2025 y los estudios cualitativos o focus groups, se realizaron entre septiembre y octubre del año pasado. Las poblaciones analizadas fueron divididas en dos grupos etarios distintos: personas adultas de entre 18 y 29 años y personas de entre 30 y 39 años para analizar cómo es percibida la última dictadura entre diferentes generaciones.
En un clima de época donde algunos funcionarios y referentes políticos reivindican el terrorismo de Estado o equiparan a los organismos de derechos humanos con ‘la casta’, los datos muestran un piso de 7 de cada 10 argentinos que sostiene el Nunca Más. La investigación no solo mide opiniones, sino que deja al descubierto la distancia entre cierto discurso político y las convicciones profundas de la sociedad, que reivindica los juicios a represores y con una conciencia profunda de la realidad histórica del país.