Por Fátima Águila
Fotografía: Daniela Hernandez ARCHIVO

El Municipio de Ituzaingó le debe 19 millones a la cooperativa de recicladores La Muchachita de Los Toldos y pone en riesgo a todo el centro. Las autoridades aseguran que tienen intenciones de saldar la deuda pero que el contexto nacional no ayuda. Los trabajadores dicen que la fecha límite es marzo.

“Si se cae una cooperativa, se caen las tres”, alerta Julian Aceituno, coordinador del Centro para el Desarrollo Productivo Papa Francisco, sobre el preocupante momento que atraviesa este espacio de la economía popular que nuclea tres experiencias cooperativas en el partido de Ituzaingó. La Muchachita de Los Toldos –dedicada al reciclaje de residuos y cuidado del ambiente–, Lesjade Ceramistas –productora de vajilla– y la textil Eleivé –que confecciona prendas de ropa de principio a fin–, se unieron hace más de un año para darle vida a un centro productivo que hoy corre riesgo de cierre. El motivo de la crisis se debe a una deuda de diecinueve millones de pesos que la Municipalidad de Ituzaingó tiene con la cooperativa de reciclaje La Muchachita de Los Toldos.

Actualmente, el Centro para el Desarrollo Productivo Papa Francisco le da trabajo a más de treinta y cinco personas. “Esta experiencia cooperativa ha logrado organizar la economía comunitaria en Ituzaingó generando trabajo en un sector que muchas veces es difícil organizar y formalizar”, explica Aceituno. Para la cooperativa de reciclaje, la formalización del empleo representó un verdadero desafío porque “el cartonero está acostumbrado a trabajar por su cuenta, en la calle, con su carro”, declara Graciela Pasetti, trabajadora de la cooperativa de reciclaje La Muchachita de Los Toldos, y agrega: “Entre los compañeros armamos un reglamento interno porque nos teníamos que poner de acuerdo con los días, los horarios, el momento de tomar la merienda y demás cosas; algo que en la práctica privada capaz sea común, para nosotros era algo nuevo”.

La raíz del problema

El sostenimiento de este proyecto productivo se logra a partir del aporte mensual de las tres cooperativas que comparten el espacio. Sin embargo, hace cinco meses La Muchachita de Los Toldos no puede afrontar el pago del canon destinado a impuestos, servicios y alquiler. «Todos estos años hemos cumplido con todas las ordenanzas municipales, pago de impuestos y habilitaciones correspondientes. Hemos logrado hacer un convenio con el Municipio para la separación diferenciada de residuos y de ahí viene la deuda que tienen con nosotros”, expresa Pasetti. En esa línea, Aceituno explica: “El último convenio que pactamos fue por seis meses. De esos seis meses solamente nos pagaron uno”, y destaca que el incumplimiento del pago por parte del Municipio de Ituzaingó ha generado una deuda de diecinueve millones de pesos con La Muchachita de Los Toldos.

Ante esta situación, la cooperativa de ceramistas junto con la textil decidieron hacerse cargo de los gastos para que el Centro Papa Francisco continúe en funcionamiento. Pese a este gesto solidario, el esfuerzo económico que realizan está llegando a su límite y ahor existe el riesgo de cierre: estiman que si el conflicto no se resuelve podría ocurrir en marzo. «En este contexto, deberle diecinueve millones de pesos a una cooperativa, es mandarla al tacho», resume Aceituno.

Una cuestión de política pública

“Algo fundamental que hace aún más legítimo nuestro reclamo es que hace varios años el Municipio de Ituzaingó tiene una política pública ambiental ligada a la recolección domiciliaria diferenciada de residuos. Impulsan esta iniciativa que para sostenerla es necesario contar con una planta de reciclaje que hoy el municipio no tiene», señala Aceituno. Ante esto, La Muchachita de Los Toldos cuenta con la habilitación, los recursos y la capacidad de recolectar, recibir, separar, clasificar y transportar residuos sólidos tales como papeles, vidrio, cartón y variedades de plástico.

La Ordenanza Municipal N° 5660 aprobada por el Honorable Concejo Deliberante de Ituzaingó en diciembre de 2021 presenta el Plan de Gestión Diferenciada de Residuos Sólidos Urbanos, un acuerdo progresivo entre grandes generadores de residuos sólidos urbanos asentados en el distrito y el Municipio que sanciona: “La separación en origen y transporte de la fracción de residuos reciclables a un destino sustentable”. La normativa, en el Artículo N° 2, Inciso E, establece por destino sustentable a: ”Aquellos lugares destinados al tratamiento de los residuos sólidos urbanos habilitados por autoridad provincial e inscriptos en el Registro de Destinos Sustentables de la Autoridad de Aplicación”.

Hoy, el único Destino Sustentable en Ituzaingó se encuentra en el Centro para el Desarrollo Productivo Papa Francisco. “Nosotros contamos con un amplio espacio de trabajo, herramientas, vestimenta adecuada, cinta transportadora, enfardadora y el camión que es fundamental para nuestro trabajo”, destaca Pasetti. «La cooperativa ha hecho una inversión muy grande a nivel local, una inversión que el Estado Municipal no ha hecho», subraya Aceituno y continúa: «Por eso destacamos que la salida debe ser mixta, es importantísimo para nosotros llegar a un acuerdo con el Municipio». Tanto Aceituno como Pasetti resaltan la importancia del apoyo y el acompañamiento del Estado para el sostenimiento de estas experiencias cooperativas.

«La última comunicación que el Estado municipal tuvo con nosotros fue en diciembre del año pasado. En ese intercambio, establecieron que en enero empezaban a pagar la deuda y que iban a organizar una reunión para definir cómo seguía todo. Nunca nos volvieron a llamar», declara Aceituno. «A fuerza de mucha voluntad estamos sosteniendo esto. No queremos bajar los brazos porque nos costó mucho llegar a donde estamos», revela Pasetti y agrega: “Queremos lun acuerdo con el Municipio por el bien de todos”. El cierre del Centro para el Desarrollo Productivo Papa Francisco representaría un duro golpe para la economía popular de Ituzaingó. Por este motivo, los cooperativiastas se muestran abiertos al diálogo y con claras intenciones de destrabar el conflicto.

 

La respuesta del Municipio

Por su parte, Andrea Duforg, Directora de Políticas Ambientales de la Municipalidad de Ituzaingó, declara en diálogo con ANCCOM: “Advertimos que las cooperativas en general vienen con un desgaste muy grande en el último tiempo. Particularmente aquellas dedicadas al tratamiento de residuos les pesa también una bajada de línea a nivel nacional de vapulear todo lo relacionado a la política ambiental”. En esa línea, Duforg reconoce: “A este contexto desfavorable, hay que sumarle que los Municipios también se encuentran en una situación económica complicada” y añade: “Entiendo que el Municipio está buscando la forma de ponerse al día con el pago de la deuda que tenemos con La Muchachita de Los Toldos. Desde las áreas contables, desde el Ejecutivo y demás, eso está en la agenda”.

“Creo que es importante resolver esta situación, no hay mala voluntad en esa situación, y el atraso en el pago, como lo manifestó la cooperativa, se va resolver en el próximo tiempo”, expresa Duforg, quien deja en claro: «Por supuesto que nosotros queremos impulsar que las cooperativas vivan, crezcan y que nos acompañen. Tenemos que resistir en conjunto y defender el ambientalismo desde el lugar que podamos. Está en nuestra voluntad que se solucione este tema y que también cambie el contexto que no ayuda para nada».

El contexto

«El riesgo de cierre que hoy atravesamos se ve agravado por el contexto nacional que estamos viviendo con la apertura indiscriminada de importaciones», denuncia Aceituno y advierte que las tres cooperadoras que conviven en el Centro Papa Francisco se ven afectadas por esta problemática. “La cooperativa de cerámica, que hacen cerámica de gres, también atraviesa una situación crítica por los productos de este estilo que ingresan de Portugal. Lo mismo ocurre con la cooperadora textil”, ilustra Aceituno un panorama que se torna difícil de sostener.

«Ahora están habilitando que ingrese cartón de otros países y eso hace que se desprecie muchísimo su valor: el kilo pasó de valer 270 pesos a  80», indica Aceituno. “En la calle ya casi no se ven cartoneros. Se está perdiendo el oficio porque está tan bajo el precio que los compañeros de la calle no pueden acarrear carros cuando después no les sirve ni para comer”, sentencia Pasetti.

 

Una trinchera de la economía popular

La cooperativa de reciclaje La Muchachita de Los Toldos, la cooperativa de ceramistas Lesjade y la cooperativa textil Eleivé apuestan al desarrollo productivo local y promueven el crecimiento comunitario. “Tenemos el apoyo incondicional de los vecinos de Ituzaingó. El reconocimiento a nuestro trabajo es muy importante”, declara Pasetti, quien se dedica al oficio cartonero desde hace más de veinte años.

Ser consciente de la crisis que atraviesa el Centro Productivo para el Desarrollo Papa Francisco es entender que hoy, este espacio de trabajo cooperativo en Ituzaingó, representa una trinchera de la economía popular que resiste con dignidad. “Nunca hemos generado ningún problema, al contrario, siempre estuvimos dispuestos a abrir una mesa de diálogo para destrabar el conflicto”, expresa Pasetti. “Llegamos a un punto límite en el que necesitamos que el Municipio nos dé una respuesta. Es momento de que hagan su parte”, concluye Aceituno.