Este sábado miles y miles de personas marcharon contra el fascismo y el racismo en diferentes lugares del país. El epicentro fue la Ciudad de Buenos Aires donde una marea de organizaciones y autoconvocados se movilizó desde Congreso a Plaza de Mayo. Los manifestantes llamaron a sumarse a la movilización en contra de la Reforma Laboral, el 11 de febrero, cuando se trate en el recinto.
“Estamos en una etapa del fascismo donde lo que se está intentando es la deshumanización para avanzar con el exterminio de diferentes sectores. El Gobierno dice cuáles vidas son aniquilables. Pasa con el colectivo de discapacidad, con los jubilados…”, proclama Ese Negro Montenegro, integrante de la Asamblea Antifascista LGTBIQNB+ en la que convergen diferentes organizaciones de lucha géneros, diversidad sexual, organizaciones estudiantiles, partidos políticos, sindicatos y personas autoconvocadas. “Son muchos espacios que se integran en la discusión por el antifascismo y el antirracismo a partir de los dichos del presidente Javier Milei en Davos”, agregó el también director de la Colección Justicia Epistémica, la serie de publicaciones que se propone desandar la heteronormatividad. Desde esta asamblea impulsaron la II Marcha del Orgullo Antifascista Antirracista en todo el territorio nacional en repudio la avanzada antiderechos, las políticas de ajuste, vaciamiento y discriminación que lleva adelante el Gobierno Nacional. A la movilización se sumaron organizaciones feministas, sociales, de personas con discapacidad, de derechos humanos y jubilados.
La concentración en el centro porteño comenzó pasado el mediodía. A las cuatro de la tarde se activó la columna Mostri en Sáenz Peña y Av. de Mayo, con diferentes DJ’s y artistas en escena como Paula Trama, Barby Recanati y Chocolate Remix. La marea de cuadras y cuadras de gente se dirigió hasta Plaza de Mayo al compás del movimiento de las columnas, sin incidentes y con mucha presencia policial, sobre todo en la intersección con la Avenida 9 de julio. Al finalizar se cantó el himno Abanico y Antifaz que hace referencia directa a la avanzada de la derecha fascista y que hizo agitar a todos los presentes. La cantante de Chocolate Remix provocó: “¡Mirá si van a dar vuelta el orgullo antifascista de Argentina!”.
¿Por qué una marcha del orgullo antifascista?
La primera marcha antifascista antirracista se realizó el 1 de febrero de 2025 luego de que Milei hiciera su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos, celebrado el 23 de enero. Allí, habló sobre la ideología de género afirmando que ésta “constituye lisa y llanamente el abuso infantil. Son pedófilos…”. Las repercusiones no se hicieron esperar y los diferentes colectivos salieron a la calle.
La marcha se declara antifascista porque existe la necesidad de enfrentar al imperialismo, al capitalismo y al supremacismo blanco. Se manifestó contra Milei y también contra el premier israelí Benjamíni Netanyahu, y exigió una Palestina libre. La movilización se definifió antirracista porque está junto a las comunidades indígena y afrodescendiente. También se denominó anticapacitista porque consideran que ningún cuerpo vale más que otro.
Actualmente, desde la organización de la marcha denuncian al gobierno de Milei por “mutilarnos, cercenarnos”. Se manifestaron, además, contra la Reforma Laboral, la baja en la edad de imputabilidad, a los decretos 61 y 62/2025 que restringe las vidas trans, y la reforma de la Ley de Glaciares, todas normativas que el gobierno se propone aprobar en las próximas semanas.
Entre las demandas, la marcha también pidió por la reparación histórica para la población travesti trans y la derogación del DNU 366/25 que Modifica la Ley de Migraciones. Según manifestó el comunicado también se pronunciaron contra la represión a los jubilados todos los miércoles y la extorsión del gobierno de Donald Trump en las últimas elecciones nacionales, donde “nos amenazaron e hicieron elegir entre el hambre para hoy y el hambre para mañana”.
Una población en riesgo
La población LGTBIQ+ denuncia que está atravesando una situación problemática extrema debido a los recortes en los programas de salud que incluyen no sólo la distribución de los medicamentos sino el despido de la mitad del personal de la dirección que se ocupa de VIH, infecciones de transmisión sexual, hepatitis y tuberculosis.
“Es un genocidio, en Argentina hay 750 mil personas positivas que viven de una medicación que recibían del Estado”, enfatizó Victoria Arce, de quién nadie sospecharía sus casi 60 años. Ella es integrante de la comunidad trans y de la biblioteca Claudia Pía Baudracco, institución por la memoria a la militancia que realizó esta activista trans en Argentina y América Latina. “Los derechos se conquistan con amor y no con odio, así que si los burros nos dan una patada respondemos con amor”.
Las trans no tiene acceso a la jubilación y trabajan hasta que les da el cuerpo: “Peleamos por las chicas que están en situación de vulnerabilidad, no tenemos nada, por eso también marchamos por la reparación histórica, el derecho a una vejez digna lo tenemos todas”, declaró Arce y apuntó, además, que están en riesgo porque “la policía está envalentonada; tiene unos humos. Hoy gracias a este gobierno facho volvimos a los 90`, la policía volvió a coimear, a pegar. Son muy pocos los municipios en los que todavía funciona la Secretaría de Mujeres y Diversidades donde podemos tener un poco de contención. Yo soy de Quilmes pero hay compañeras de otros municipios que la están pasando muy mal. Uno no tiene que pensar en uno, tiene que pensar en el colectivo”.
Por su parte, José María Di Bello, uno de los partícipes del primer matrimonio igualitario en nuestro país, en el año 2009, y actual integrante de la Fundación Grupo Efecto Positivo, organismo que trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades de transmisión sexual, y fundamentalmente con VIH, consideró que “tenemos que unificar todas las luchas para enfrentar todas las políticas del gobierno de Milei. Viene desfinanciando todas las propuestas de salud pero en particular la nuestra. Bajaron más del 40 por ciento la asignación de partidas con el último presupuesto. Hay faltante de preservativos desde hace dos años, por esto vemos un crecimiento abismal de sífilis, la falta de medicamentos, de reactivos para carga viral y CD4. Lo único que me sube Milei es la carga viral: está en riesgo nuestra salud y nuestra vida”.
“Podemos hablar de la igualdad jurídica pero no de la social o cultural. Esa es la transformación más difícil. Estamos yendo hacia atrás, se están replicando los discursos de odio y la violencia. Tenemos que retomar la lucha y defender los derechos conquistados” afirmó Di Bello.
Ell activista remarcó que los discursos de odio “son un fenómeno internacional ante lo que tenemos que seguir visibilizándonos y saliendo a la calle. Tenemos que seguir haciendo pedagogía. Existimos y resistimos”. Ante la salida a la luz del caso Epstein, declaró: “Lo que estamos viendo ahora, que están saliendo todos los archivos, es que en realidad los pedófilos son ellos. Intentan meternos a las comunidades LGTB y al feminismo pero en realidad los perversos y los pedófilos son de la extrema derecha”.
Otro colectivo golpeado por este gobierno son las trabajadoras sexuales, dentro de las cuales hay una gran población travesti trans. En diálogo con ANCCOM, Georgina Orellano, representante de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina, dijo que para ellas esta marcha “es muy importante porque pone en agenda desigualdades, la precarización, el incremento de la violencia institucional, el hambre, los desalojos. Permite que se escuchen voces que quedan por fuera de agenda, como nuestras demandas. Celebramos que pongamos en disputa otros lenguajes, otros sentidos y subjetividades y que se le pueda dar voz a sujetos que están siendo descartables por las políticas del Gobierno Nacional y de la Ciudad”.
Los jubilados también se sumaron: “Apoyamos todas las luchas que surjan de lo popular y sobre todo de la clase trabajadora”, comentó Virginia de Jubilados Insurgentes. Y alertó: “Hay que unirse para lograr el paro general, si no, no tendremos fuerza. Se viene un año peor porque se va a sancionar la ley laboral, la previsional y además va a salir la penal juvenil que va a responsabilizar a un pibe de 14 años, que es producto de ese sistema perverso, desigual y excluyente”, concluyó la jubilada.
En este contexto, no podían faltar las personas con discapacidad. Orgullo Disca es una organización que se hermana con otras luchas porque también subraya la necesidad de la unión. Marcos Varela es neurodivergente y se autopercibe como varón trans no binarie, advirtió sobre “la grave situación sanitaria: el riesgo de cierre de la Fundación de Hemofilia, el colapso del Hospital Roffo y la suspensión de trasplantes por falta de medicación”. El militante remarcó que “las compañeras travestis trans adultas mayores que tienen siliconas en sus cuerpos y que les cuesta caminar, hoy son discas en algún punto”. También recordó los reclamos del colectivo “que no se nos infantilice, que se respeten nuestros tiempos y espacios, necesidades y apoyos para poder participar en la política y en la cultura en general. Además de ser discas disidentes y levantar las distintas banderas de la comunidad LGBT+ estamos juntes y seguimos buscando la unidad para transformar la realidad de nuestro país. Buscamos disputar el sentido de nuestras existencias. Nuestras identidades y orientaciones sexuales son válidas”.
Visibilizados
La movilización antifascista, transversal y opositora, tuvo representación federal en Chaco, Misiones, Formosa, Salta, Mendoza, Rosario, Córdoba capital y el Valle de Punilla, Entre Ríos, Chubut, Río Negro, Neuquén, Tierra del Fuego, en el interior de las provincia de Buenos Aires, además de la Ciudad Autónoma, donde marcharon desde Congreso hasta Plaza de Mayo. Además, llaman a marchar el próximo 11 de febrero, día en que se trataría la Reforma Laboral en el Senado.
La administración nacional continúa avanzando sobre los diversos colectivos de sexualidad disidente, sobre las mujeres, las trabajadoras sexuales, la educación y la salud públicas, los jubilados, los trabajadores, sobre la población en general que nuevamente levanta sus banderas en alto y demuestra en la calle que no vale todo, y que no podrán pasar.