Por Agostina Caravallo Muraca
Fotografía: TELAM

El analista de política internacional Gabriel Merino explica qué está pasando en el mundo. Los nuevos roles de Estados Unidos, Rusia y China. De los Brics a Uruguay y Argentina.

Las tensiones entre las principales potencias del mundo resurgieron con el comienzo del año, Estados Unidos, Rusia y China se disputan el poder y nuevamente el continente americano aparece como un lugar central para estas contiendas.

Con un Estados Unidos envalentonado por la reciente captura del presidente Nicolás Maduro en Venezuela, centró su nuevo objetivo en Groenlandia, Cuba e Irán. Gabriel Merino, analista de política internacional, sociólogo y doctor en ciencias sociales por la Universidad Nacional de La Plata, habló sobre el “mundo multipolar”, forma en la que él caracteriza la actual coyuntura.

La hegemonía ya no la detenta un solo polo, sino que estamos frente a un proceso de dispersión que sitúa el foco en diversas potencias, tales como China y Rusia. Esta transformación es un agregado a los incentivos de la potencia americana que busca repeler el acceso de oriente en las economías de esta parte del mundo. “En esta segunda administración de Trump se ha priorizado el repliegue estratégico sobre el continente americano, entonces considera fundamental pasar a un imperialismo más territorialista en el sentido de expansión estatal, lo vemos con la idea de anexar Groenlandia, Canadá. Con eso también se garantiza en gran medida la influencia sobre el Ártico, donde Rusia tiene un gran poder en asociación con China. Acá busca Tierra de Fuego, por la importancia estratégica del Estrecho de Magallanes como paso interoceánico”

En cuanto las instituciones que históricamente surgieron como garantes diplomáticos de los conflictos entre las principales potencias del mundo, tales como la OTAN, el analista describe su rol como desdibujado, “Estados Unidos, acelera la destrucción de los propios organismos que creó como parte de su viejo esquema hegemónico. Hoy hay una crisis interna, incluso vemos cómo se están creando nuevos espacios de decisión de ciertos procesos, como Board of Peace, y también otras instituciones multilaterales como los BRICS y el banco asiático de inversión e infraestructura”.

Trump anunció este 2 de febrero que llegó a acuerdo con Narendra Modi, primer ministro de la India, para reducir los aranceles y según declaró el presidente estadounidense, “hablamos de muchos temas, incluido el comercio y el fin de la guerra entre Rusia y Ucrania. Él aceptó dejar de comprar petróleo ruso y comprar mucho más a Estados Unidos y, potencialmente, a Venezuela”

Sin embargo, Merino advierte: “El acuerdo sobre el petróleo no lo confirmó aún el ministro, yo lo veo difícil, hay que entender primero que la India pasó a comprar 33 veces más petróleo ruso a partir del 2022, y ambos países son aliados históricos desde los tiempos de la Guerra Fría. Además, India es un gran comprador de armas Rusas, para mí hay que tomar con pinzas lo que declaró Trump, le hizo un buen ofrecimiento a la India, pero el petróleo venezolano no puede cubrir aún lo que le vende Rusia”

A partir del secuestro, por parte de las fuerzas de seguridad norteamericanas, del expresidente Venezolano Nicolás Maduro, Estados Unidos logró establecer su control sobre el petróleo venezolano, momento en el cual desplazó su atención hacia Cuba con la prohibición de suministrar el crudo a los demás países por medio de la imposición de aranceles adicionales como represalia. Este martes, la Embajada de los Estados Unidos en Cuba emitió una alerta de seguridad por la inestabilidad de la red eléctrica nacional que se encuentra en crisis actualmente, donde además se notifica sobre protestas de retórica antiestadounidense. “Cuba tiene menos margen de maniobra, este bloqueo absoluto se traduce en un corte masivo porque depende su producción eléctrica de los hidrocarburos. Estamos viendo, tal como en Venezuela, que la apuesta máxima de Estados Unidos es la guerra económica total. Busca hacer inviables la economías de estos países para que en ese marco se generen protestas, se desmoralice el pueblo, se destruya la infraestructura económica y social. Cuba, además es un símbolo de resistencia, de contrahegemonía para la región y el mundo. Se busca destruir su significado político” agrega.

Por otro lado, esta semana están programadas las reuniones tripartitas entre Rusia, EEUU y Ucrania, donde se realizarán negociaciones en Abu Dhabi, mientras tanto los combates continúan. El doctor en Ciencia Sociales resalta que en torno a este conflicto la posición de fortaleza es de Rusia, que es quien pone las condiciones económicas. “Hoy –señala- Trump y el presidente Zelenski aceptan que Ucrania no puede ser miembro de la OTAN, que era el principal objetivo de Rusia, lo que queda por definirse es si este último se queda con el control del territorio que ya controla, o completa Donetsk, Jersón y Zaporiyia , que son territorios que no controla en su totalidad. Por otro lado, se debe definir si va haber fuerzas militares de la OTAN en lo que quede de Ucrania después de la guerra, el tamaño del ejército Ucraniano, pero la continuidad del conflicto sigue favoreciendo a los intereses Rusos”.

En los últimos años, vivimos el proceso de traspaso del poder hegemónico que perdió Estados Unidos, como su único polo, y que ahora se ubica en múltiples polos, el desplazamiento del sistema mundial tiene a Asia como su principal foco. En los últimos años, la mitad de lo que crece en el mundo, entre el 40 y el 50 por ciento, lo explican China e India. El primero – dice Merino- tiene un producto industrial que es más que la suma de la producción industrial de EEUU, Alemania, Japón y Corea juntos, además del salto en cuanto a tecnología. BYD (marca de autos eléctricos chinos) superó a Tesla como principal vendedor de autos eléctricos del mundo, lo vemos también en cuanto a la IA con DeepSeeker, que rivaliza con otros modelos y es además de código abierto.

Mientras tanto, Yamandú Orsi, presidente Uruguayo, se reunió con su par china Xi Jinping, en su gira por el país asiático, y apostó a aumentar la cooperación entre ambos países. “Lo que vemos es la contradicción entre la estrategia que pretende Trump de controlar el continente americano, y la capacidad real que tienen de hacerlo. Geoeconómicamente, Sudamérica tiene un vínculo con China y Asia, y este vínculo comercial va a ser cada vez más importante, las inversiones vienen de ese lado, y Estados Unidos está en un declive relativo, tiene menos para ofrecer”

En cuanto al posicionamiento de nuestro país, el analista político remarca: “Argentina, en cambio, se está posicionando como una potencia trasera de Estados Unidos, con un alineamiento total que ya dio muestras de que debe ser relativizado, ser pierde el vínculo con el mundo emergente -India, Rusia, Medio Oriente, África-, que es el mundo que crece hoy, donde se presentan oportunidades para los países del sur global. Así, Argentina se aísla de la región, destruye la idea de construir un polo regional. Tenemos un trilema, quedamos como un embate trasero de un país en declive, con pérdida de densidad nacional, un segundo escenario, que es un alineamiento con USA pero negociado, tener una mesa más balanceada para vender materia prima, o por último, se podría construir un espacio emergente, ser nosotros mismo un polo de poder y desarrollo en este escenario, dónde podemos enriquecer nuestras capacidades y fortalecer nuestra soberanía”