El ajuste al cine nacional no solo ataca la producción audiovisual sino también a las seis escuelas de realizadores dependientes del INCAA. Las ENERC se encuentran con dificultades de funcionamiento y la sede de Formosa corre peligro de cierre.
Toma de los estudiantes en la sede de CABA de la ENERC en octubre de 2025.
Estudiantes de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica, ENERC, reclaman por el cese de los recortes presupuestarios, la regularización de los cargos administrativos y la situación en la que se encuentran las distintas sedes. La escuela cuenta con seis sedes a lo largo del país, las de AMBA y Mar del Plata en la provincia de Buenos Aires, y las sedes regionales NOA en Jujuy, NEA en Formosa, Patagonia en Neuquén y Cuyo en San Juan.
Aunque la situación edilicia y de contratación varía en cada región, existe un reclamo común por el cine nacional, sector que hoy sufre recortes, pérdida de apoyos estatales y suspensión de fondos para producciones locales. La ENERC es un ente autárquico que depende del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), actualmente bajo la gestión de Carlos Pirovano. Las sedes regionales funcionan bajo un esquema de financiamiento mixto por el cual el INCAA provee el marco académico y técnico, mientras que los gobiernos provinciales deben garantizar el personal administrativo y el mantenimiento de los edificios.
Un área bastante afectada por los recortes es la del personal. Mientras que en la sede de Mar del Plata el mantenimiento es “justo, pero no holgado”, según Tomás Marco, consejero académico, aclara que el mayor problema radica en la falta de “ayudantes presenciales”. En la sede de Patagonia la situación es similar. Adrián Cabrio, representante de esa sede, cuenta que por un lado hay “una fuerte falta de personal administrativo”, donde solo trabajan cuatro, siendo que “el convenio que firmó la provincia con el INCAA dice que en la sede debe haber un mínimo de 6 trabajadores administrativos, lo cual no se estaría cumpliendo”.
Por otro lado, muchos profesores viajaban desde Buenos Aires a dictar clases, pero luego de los recortes se pasó a una modalidad híbrida, lo que concluye en que “afecta en gran medida la enseñanza de una carrera con tanta práctica como es el cine”. En ENERC NEA y NOA también faltan cargos administrativos por despido y no están cobrando sus salarios.
Sobre los equipos ocurre lo mismo, son insuficientes o están en malas condiciones. Integrantes del consejo académico de la sede Cuyo, que prefirieron reservar su identidad, afirman que el equipamiento técnico es muy escaso y costoso de reponer, “Reponemos todo con los ahorros de los alumnos o con lo que sobra de las cajas, pero no es suficiente para comprar los equipos más caros que necesitamos”. En Patagonia, Cabrio explica que los equipos que brinda el INCAA son viejos y muchas veces tienen mal funcionamiento”. Hace una queja, además, respecto a que en la sede AMBA compran equipos nuevos, “Muchas veces se siente que nos dejan de lado en este aspecto y muchos otros”, termina. En Mar del Plata, por ejemplo, el INCAA sí equipó a la sede con instrumentos de calidad, con la potencialidad de tener “una carrera funcional con poco personal”, como dice Marco en relación a la falta de ayudantes.
Si bien en NEA el proceso de admisión para el año 2026 se paralizó por completo, en las demás sedes las inscripciones se llevan a cabo con normalidad, aunque con sus inconsistencias. En Patagonia, por ejemplo, preocupa la baja cantidad de nuevos ingresantes, “El cupo límite de alumnos es de 30, pero ningún curso supera los 18”, dice Cabrio.
El apoyo del INCAA es el mínimo que tiene que brindar por el convenio que firmó con las provincias. Según Marco, el reciente Plan de Reforma de Horas Cátedra, enviado inconsultamente por Gabriel Rojze, rector de la ENERC, al INCAA a espaldas del consejo académico y aprobado por este último, reduce el horizonte de sumar aún más sedes y engrosar la federalidad de una carrera única en el continente. Pero en Cuyo, el apoyo de la sede central es casi nulo y la comunicación con el rector se dificulta cada vez más. En la sede AMBA se dio la iniciativa de una toma en rechazo al plan de Pirovano, realizando así una marcha hacia la sede del INCAA.
La sede regional NEA atraviesa una situación delicada desde agosto de este año, cuando venció el convenio entre el INCAA y el Ministerio de Educación de la Provincia de Formosa. Aunque a través de una carta documento se logró que dicho convenio vuelva a ser tratado para su renovación, tuvo consecuencias destructivas, se paralizó la inscripción de nuevos estudiantes para el año 2026. Eugenio Garay, consejero de la sede, cuenta que actualmente se está llevando a cabo un proceso de lucha contra el nuevo régimen de asignación de cargas horarias que recorta el salario docente y de los ayudantes de cátedra.
Al haber vencido todos los convenios laborales a cargo de la provincia, varios administrativos e instructores no solo no cobran sus salarios, sino que no tienen garantizado un seguro laboral. “Lo único que tenemos de certeza es que, en caso de no renovarse una vez finalizada la cohorte 2025, la escuela definitivamente se cerraría” como posibilidad a corto plazo si no se renuevan los contratos. A la vez, dice que la situación fue parecida en los últimos gobiernos, pero desde la asunción de Milei se profundizó y no hay un presupuesto claro para la ENERC.
El estudiantado se ha organizado a lo largo y ancho del país con consignas como “No al cierre de la sede NEA” y “La ENERC NEA es reparación histórica”. Garay menciona que se hizo material audiovisual para explicar a la población formoseña la importancia de la escuela. Aclara que “si queremos fomentar un sector audiovisual en Formosa, la sede NEA debe seguir existiendo”, ya que “formar profesionales y cineastas es el camino para fortalecer la cultura y nuestra identidad, porque queremos un cine formoseño con nuestra mirada para generar un cine argentino más federal”.
Más allá de la distancia geográfica, las demás sedes están al tanto de la situación, mantienen un contacto fluido con NEA y realizaron distintas manifestaciones de repudio, visibles en diversos posteos en Instagram de las cuentas de los centros de estudiantes de las sedes. En NOA se movilizaron ante el posible cierre de NEA. Algo recurrente en las sedes regionales es el miedo a que suceda lo mismo en las otras, por esto Cabrio reivindica que “hay que estar alerta”.
Marco afirma que en ENERC son una “enorme comunidad unida” que no va a retroceder un paso en la construcción de una ENERC federal que apueste a un cine argentino que llegue a cada rincón del país. Por lo tanto, la lucha es unida y, a pesar de las disparidades entre cada una, el cuerpo estudiantil aboga por un frente nacional por un cine federal y en contra de la eliminación del fomento cinematográfico y los ajustes desde el gobierno nacional y el INCAA.