La fiscalía de Lago Puelo determinó que el incendio de Puerto Patriada fue intencional y detectó gases inflamables que actuaron como material acelerante. Los habitantes y el territorio de la comarca andina son acechados por los grandes intereses económicos y castigados por un estado nacional que no da respuesta.
La Patagonia argentina inicia otro año envuelta en llamas. La postal de los bosques incendiados se transformó en un habitué de cada año. El fuego comenzó el lunes 5 de enero por el camino que va desde el centro de la localidad de El Hoyo hacia Puerto Patriada, a orillas del Lago Epuyén. Trás cinco días de lucha, el fuego avanza de manera intensa y errática, impulsado por las condiciones climáticas adversas y la extrema sequedad del terreno.
Más de 7.000 hectáreas fueron arrasadas por las llamas dejando pérdidas irreparables: animales, cultivos, tierras fértiles, casas y maquinarias. Vecinos autoconvocados, brigadistas, combatientes y bomberos trabajan día y noche en el terreno dejando sus trabajos y vidas de lado para salvar el territorio. Enfrentan las llamas con lo que tienen a mano, impulsados por el compromiso y amor por la flora y fauna de la patagonia argentina y sostenidos por la organización colectiva.
“A partir de la cantidad de incendios en la comarca se genera todo un sistema de red comunitarias que está fortaleciéndose constantemente, el pueblo está unido frente a estos ataques intencionales. Nos convertimos de trabajadores, padres, madres y vecinos a brigadistas autoconvocados. Hay personas que gestionan y cocinan viandas para alimentarnos, gente que está en logística y transporte, o recibiendo donaciones para que quienes combatimos el fuego tengamos equipamiento ignífugo y herramientas. Esto se hace a pulmón y a corazón, sostenidos en comunidad”, explicó en diálogo con ANCCOM Mauricio Lopez, integrante de la brigada Loma del Medio.
Las localidades de Epuyén, Puerto Patriada y El Hoyo ya habían sufrido incendios en años anteriores, en su regeneración los bosques nativos fueron reemplazados por pinos. Estos árboles limitan a las especies autóctonas y nativas, crecen muy rápido y cuando se incendian las piñas estallan y prenden todo a su alrededor. Pinares que actúan como fósforos.
Sabina Aime Bizama, integrante de la Brigada Andina, explicó en diálogo con ANCCOM: “El fuego comenzó en un Pinar abandonado, sin mantenimiento hace mucho tiempo. Se sabía que eso era una bomba. Esto se debe a la negligencia por parte de los gobiernos, se sabe y no se controla. El origen del fuego es difuso, puede haber sido intencional o por imprudencia pero no fuimos los habitantes. Acusar a las comunidades mapuches es un clásico. Nadie prendería fuego su propia casa y animales. Es el típico discurso del enemigo interno, ellos quieren que vengan los extranjeros. La disputa es por la soberanía nacional”.
El 95% de los incendios son responsabilidad de la actividad humana. La fiscalía de Lago Puelo determinó que el incendio de Puerto Patriada fue intencional y detectó gases inflamables que actuaron como material acelerante. Los habitantes y el territorio de la comarca andina son acechados por los grandes intereses económicos y castigados por un estado nacional que no da respuesta. “Si bien hay focos chicos generados en el verano por vientos, tendidos eléctricos, o algún asado mal apagado, la mayoría de los casos suceden en días puntuales de mucho viento y calor, producidos con acelerantes y combustibles de forma premeditada, organizada y paga”, agregó Lopez.
Las temperaturas en la Patagonia no descienden y las lluvias son nulas. Apagar el fuego exige tiempo y energía. La comunidad de la comarca andina organiza donaciones a través de las redes de las brigadas, con listas de insumos que incluyen ropa ignífuga, motobombas, motosierras, nafta, linternas nocturnas, mochilas hidrantes y handies de largo alcance. Involucrarse y ayudar es clave para sostener la lucha contra el fuego.
Además, los vecinos cuestionan el rol de los medios nacionales: “Se está dejando de lado la catástrofe. Buscan enfocar la conversación en quién es el culpable. No necesitamos eso, necesitamos recursos para apagar el fuego y no perderlo todo. Necesitamos ayuda del gobierno nacional, más brigadistas y mejores equipos. Es importante que circule otro tipo de información. Debemos cuidar el territorio y prevenir entre todos”, explica Bizama. La comunidad reclama que se visibilice la emergencia y se accione.