Ante nuevos trascendidos de que será mudada de manera inconsulta por el Gobierno de Jorge Macri se puso nuevamente en Alerta. Rodríguez Larreta ya había intentado instalar en el establecimiento histórico el Club del Vino.
Luego de años de esperar alguna comunicación oficial por parte del Gobierno de la Ciudad sobre el destino del Palacio Ceci, ubicado en el barrio de Villa Devoto, la comunidad sorda se volvió a enterar por transcendidos en los medios que el gobierno de Jorge Macri decidió invisibilizar la historia de la escuela que funcionaba en ese edificio; así, una vez concluida su puesta en valor a fin de año, el Palacio será un espacio de formación de arte y oficios relacionados a la restauración de bienes y edificios patrimoniales. El establecimiento educativo para personas hipoacúsicas, en tanto, deberá seguir utilizando unas instalaciones anexas al predio original.
En el Palacio Ceci, nombrado en honor a los hermanos italianos así apellidados que construyeron el edificio a principios del siglo pasado, desde 1938 funcionó la primera sede del Instituto Nacional de Sordomudos, que en la actualidad se llama Escuela de Educación Especial y de Formación Laboral Nº 28 “Profesor Bartolomé Ayrolo”, en homenaje al primer director argentino de la institución.
En el edificio, con entrada principal sobre Avenida Lincoln 4325, funcionaba una escuela pública, gratuita y bilingüe de Lengua de Señas Argentina (LSA) y español como segundo idioma para niños, niñas, jóvenes y adultos sordos, hipoacúsicos y con discapacidad auditiva. Su oferta educativa consta de un nivel de estimulación temprana de 0 a 3 años, un jardín maternal de 3 a 5 años, una escuela de enseñanza primaria de jornada completa para la niñez y de jornada vespertina para los adultos que quieran terminar sus estudios. Además, posee dos departamentos: el de Inclusión a escuelas comunes para los tres niveles y otro de Lenguaje. También ofrecen talleres de cerámica, encuadernación, carpintería, herrería, informática, electricidad, electromecánica, artesanías, dibujo y fotocopiado, como asimismo pasantías laborales.
Luego de años de que las autoridades escolares le solicitaran al Gobierno porteño la realización de las reformas estructurales que necesitaba el edificio, para 2015 las aulas y el espacio de conducción del colegio debieron mudarse a una nueva sede, construida en los jardines del Palacio, con entrada por la calle Cubas, después de que la empresa de mantenimiento cortó el agua por fallas en las cañerías y en los tanques. Desde 2017 la nueva construcción es compartida con el CENS N°66.
Igualmente, las autoridades del colegio continuaron insistiéndole a la administración porteña por el estado crítico del edificio que afectaba el normal desarrollo de la actividad educativa ante el desprendimiento de mampostería de la antigua sede sobre el patio nuevo. Al año siguiente, Marta Soria, perita arquitecta de la Gerencia Operativa Patrimonio, perteneciente a la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico de la Subsecretaría de Gestión Cultural del Ministerio de Cultura, realizó un informe en el que advertía sobre las patologías que requerían una urgente solución dado que comprometían la estabilidad del edificio: humedad descendiente desde la terraza, fisuras y corrosión de estructuras, deterioro de revoques y elementos pre moldeados y humedad en el sótano, según detallan desde Observatorio del Derecho a la Ciudad.
Recién a fines de 2021, funcionarios del gobierno porteño les comunicaron a las autoridades del establecimiento que las obras comenzarían a principio del año siguiente, por lo que necesitaban que se desocupara el antiguo edificio en el que aun funcionaba la biblioteca y los archivos de la institución.
Pero la firma de un Acta de Restitución de inmueble entre la Dirección General de Educación de Gestión Estatal y la Dirección General Administración de Bienes local, a través de la cual aquel organismo le restituía una fracción de la antigua construcción a la otra área, alertó a la comunidad educativa y la comunidad sorda sobre cuál sería el destino del edificio histórico una vez concluidas las obras. “Para la comunidad, esto implicaba perder un espacio que constituye parte de su identidad cultural, educativa e histórica”, contaron a ANCCOM desde la Confederación Argentina de Sordos.
Ante esta situación, ya en 2022, las autoridades del colegio se negaron a entregar las llaves a los funcionarios del gobierno que se apersonaron en el edificio, mientras sobre la puerta de la Avenida Lincoln la comunidad educativa, los familiares de los alumnos los vecinos y la comunidad sorda se manifestaban en defensa del Palacio. “El Palacio Ceci es un espacio histórico, cultural y educativo de la Comunidad Sorda: allí funcionó la primera escuela para personas sordas del país. Su defensa es también la defensa del derecho a la educación bilingüe en Lengua de Señas Argentina (LSA) y en español, y de la historia de nuestra Comunidad”, explican desde la CAS.
En medio de la tensión, un tuit publicado por la entonces ministra de Cultura y Turismo de la provincia de Mendoza, Nora Vicario, contando que había visitado el Palacio Ceci porque sería la Casa del Vino en el futuro Distrito del Vino, aprobado seis meses antes por la Legislatura porteña, confirmó la intención del Gobierno porteño de cambiar el destino del Palacio.
Ante el revuelo que generó esa decisión del por entonces jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, y a pesar de que la publicación fue borrada, la comunidad educativa volvió a convocar a manifestaciones, antes de la nueva reunión entre referentes de la comunidad sorda y autoridades porteñas para tratar de llegar a un acuerdo y que les entreguen las llaves.
En la reunión, se firmó un acta entre los representantes del Ministerio de Educación porteño, representantes de la CAS(Confederación Argentina de Sordos), CADES (Confederación Argentina Deportiva de Sordos) y ASAM (Asociación de Sordomudos de Ayuda Mutua) en el que se comprometían a conformar una mesa de trabajo para dialogar sobre el proyecto educativo en el edificio del Palacio Ceci. A su vez, la comunidad sorda dejaba asentado que no estaba de acuerdo con el destino por fuera de la comunidad educativa y la comunidad sorda por el patrimonio histórico, lingüístico y cultural que representaba el edificio.Pero tres semanas después, de acuerdo a la comunidad sorda, el Gobierno de Larreta rompió la mesa de trabajo y ordenó la construcción de un muro metálico que separa el nuevo edificio del Palacio Ceci procediendo con el desalojo de la biblioteca y el archivo de la institución que aún permanecían en el edificio histórico.
La comunidad educativa y la comunidad sorda volvieron a convocar a nuevas manifestaciones de la que participaron varios sectores de la sociedad para defender que la mansión siga perteneciendo al colegio y a la comunidad sorda “Recibimos el apoyo de distintas asociaciones y de sectores diversos como vecinos, docentes, sindicatos, representantes políticos y organizaciones de derechos humanos, que comprendieron la relevancia del Palacio Ceci no solo para la Comunidad Sorda, sino también como patrimonio histórico y cultural de la Ciudad” , cuentan desde la CAS.
Ante esta situación varias asociaciones de personas sordas como la Confederación Argentina de Sordomudos, la Asociación Argentina de Sordas, la Unión Argentina de Sordomudos y la Asociación Argentina de Sordos, asesorados por el Observatorio del Derecho a la Ciudad, presentaron un amparo en la justicia porteña solicitando la nulidad del Acta de Restitución de Inmueble y de todo acto administrativo o de la administración de cambiarle el destino histórico y de uso educativo.
“Presentamos la demanda judicial sosteniendo que el Palacio Ceci debe quedar en manos de Educación y, por lo tanto, ser funcional a la escuela y no ser destinado a otros fines”, cuenta el abogado Jonathan Baldiviezo, del Observatorio. Además, incluyeron que la Ciudad estaba violando el Artículo 63 de su propia Constitución al no convocar a una audiencia pública antes de realizar modificaciones de uso o dominio de los bienes públicos.
En 2023, el amparo fue rechazado en in limine en primera instancia por el juez Juan Segon, del Juzgado N°17 en lo Contencioso, Administrativo y Tributario de la Ciudad, considerando que no había argumentos. Un año después, la Sala III, Cámara de Apelación del mismo fuero, revocó esa decisión al considerar que debido al Acta de Restitución había argumentos para que la escuela considere que el Palacio Ceci sería destinado a otros usos que no sea educación y, además, porque el Gobierno nunca respondió cual sería el destino del edificio histórico.
Con la designación de un nuevo juez, la causa actualmente se encuentra en la etapa de recolección de pruebas. “Nosotros pedimos oficios para que el Gobierno diera respuesta, pero no las dio, siempre se mantuvo opaco”, explicó Jonathan.
En lo últimos meses el gobierno de Jorge Macri organizó varios recorridos para mostrarles a vecinos y periodistas los avances en la “puesta en valor” mientras la comunidad sorda y educativa esperaba la confirmación de que el Palacio Ceci sería restituido a la escuela Ayrolo, garantizando su uso con fines educativos . “Cualquier decisión futura debe ser consultada con la Comunidad Sorda, en el marco del principio ‘Nada sobre nosotros sin nosotros’», concluyen desde la CAS.