El Senado sancionó la Ley de Presupuesto 2026, el primero en la era de Javier Milei, que elimina el piso de financiamiento que el Estado tenía para la educación general, la técnica y la ciencia. La aprobación de esta norma era uno de los compromisos que el gobierno había asumido con el Fondo Monetario Internacional.
El Senado aprobó la Ley de Presupuesto 2026 este viernes a la noche con una holgura garantizada por la bancada oficialista, los aliados usuales del PRO y el radicalismo y la suma de los llamados peronistas dialoguistas o “con peluca”. Aprobada en general por una mayoría de 46 votos a favor, 25 en contra, y 1 abstención, el Gobierno se anota así un éxito político que recorta las partidas de salud, educación, ciencia y técnica, cerrando un 2025 con el primer presupuesto propuesto por la gestión libertaria en una sesión extraordinaria maratónica.
Un día después de Navidad, la Cámara Alta comenzó la sesión para discutir el Presupuesto 2026 cerca del mediodía. Mientras los senadores se acomodan en sus sillas, grupos de estudiantes y docentes realizaban semaforazos con carteles con leyendas como «La educación es un derecho, no al desfinanciamiento de la educación técnica».
Una vez finalizadas las cuestiones de privilegio y aprobado el Plan de Labor Parlamentaria, comenzó el debate del presupuesto que, una semana antes, había logrado media sanción en la Cámara de Diputados tras eliminar del texto el Capítulo 11 que incluía la derogación de las leyes de Emergencia en Discapacidad y Financiamiento Universitario.
Fueron casi 30 los senadores que hicieron uso de la palabra para exponer sus argumentos a favor y en contra del primer presupuesto anual presentado por el Gobierno de Milei. Abrió el debate el libertario Ezequiel Atauche de Jujuy, quien afirmó que Milei asumió con un “Estado sobredimensionado” y defendió la Ley de Leyes asegurando que “se ha formulado con una norma vigente y es un escenario de estabilidad”. Además apuntó contra las demás provincias exigiendo que se acostumbren a la “idea de un Presupuesto sin déficit ni gasto innecesario”.
Las partidas destinadas a las provincias fue uno de los ejes en el debate. El pampeano Daniel Bensusán cuestionó al oficialismo: “¿Dónde está la verdadera irresponsabilidad fiscal? ¿En las provincias que hacen malabares para cumplir con lo que Nación no cumple? ¿O en Nación, que se queda con recursos que son ajenos, de cada uno de los ciudadanos que vivimos en las provincias? Si el Gobierno nacional tiene que hablar de responsabilidad fiscal, primero tiene que honrar la responsabilidad federal”.
Otros senadores se sumaron al pedido por sus provincias, como Carlos Linares, quien expresó su preocupación por Chubut ante los despidos en YPF, y las bajas cifras en turismo y pesca. También la formoseña María Teresa González reclamó por obras hídricas, energéticas y autovías para su provincia En el mismo sentido, la senadora de La Rioja, Florencia López, tildó al Presupuesto como “profundamente antifederal”.
Quienes hablaron en defensa de la Ley de Leyes, lo hicieron usando justificaciones muy similares entre sí. “Este presupuesto no es el ideal pero sí da previsibilidad. Es una herramienta para salir del círculo vicioso de este país de improvisación, crisis y desigualdad”, declaró la tucumana, Beatriz Ávila. Al mismo tiempo, Silvana Schneider, senadora del radicalismo por Chaco, sostuvo que: “Estamos debatiendo un presupuesto que seguramente no es perfecto pero que claramente simboliza otra Argentina. Una que intenta reconstruirse sobre bases sólidas”.
Otra línea de argumentos a favor del Presupuesto estuvo de la mano de la viral frase oficialista: “No hay plata”. Por ejemplo, Carmen Álvarez Rivero, de la Libertad Avanza por Córdoba, afirmó que “en un país normal no se gasta lo que no se tiene” y que “el presupuesto 2026 se para sobre el equilibrio fiscal como un principio que no se negocia”. Agustín Monteverde, senador porteño del mismo partido también mantuvo esa postura: “No se puede gastar sistemáticamente más de lo que se recauda sin destruir a aquellos que se dice querer proteger”.
Sin embargo, desde la oposición también dejaron en claro sus motivos para rechazar dichos argumentos. “Acá el problema es del modelo económico. Este presupuesto es inadmisible porque es la contracara de un pueblo empobrecido. Para cerrar sus cuentas necesitan un pueblo pobre y sin proyecto de vida”, declaró la peronista de Río Negro, Ana Marks. El santafesino Marcelo Lewandowski también hizo uso de la palabra: “Nosotros creemos que hay que ser responsables con los fondos públicos, pero también hay que pensar a dónde van esos recursos, dónde está la plata que se ha ahorrado todo este tiempo”.
El Artículo 30
Si bien no fue mencionado por todos los senadores y senadoras, las miradas estaban puestas en el Artículo 30 presente en el Capítulo II del Presupuesto 2026. El mismo produjo bastante polémica debido a que plantea la derogación tanto del 6% del PBI para Educación, como las obligaciones de un aumento progresivo en Ciencia y Técnica y la suba de presupuesto para las escuelas técnicas.
Jorge Capitanich, senador de Fuerza Patria por Chaco, manifestó su rechazo a los Artículos 11, 12 y principalmente al 30 debido a que “su texto plantea la derogación de las leyes que prevén el financiamiento educativo en general”. Incluso desde el radicalismo se pronunció Maximiliano Abad en contra del mismo: “Yo lo llamo el artículo escoba porque barre los pisos de educación”.
“El Artículo 30 es ilegal, ninguna ley presupuestaria puede derogar derechos de fondo ni modificar derechos consagrados”, planteó la senadora peronista de San Juan, María Celeste Giménez Navarro. Por su parte, Anabel Fernández Sagasti, previo a la votación del Capítulo II, expresó que: “Este artículo claramente viola el principio de progresividad de la Constitución Nacional. Es una regresión total y absoluta al derecho a la educación”.
Por ello, desde la oposición se solicitó reiteradas veces el tratamiento por artículos del Capítulo II, o al menos votar por separado el 30. Sin embargo, el pedido fue rechazado y dicho capítulo fue votado en su totalidad.
Se vota
El cierre del debate estuvo en manos de los jefes de bloque, José Mayans y Patricia Bullrich, de manera que al finalizar la exministra de Seguridad, se dio inicio a la votación por capítulos del Presupuesto 2026.
Tanto a nivel general, como el Capítulo I, junto con los que iban del III al X, obtuvieron el mismo resultado: 46 votos afirmativos, 25 negativos y 1 abstención. Esta última estuvo en manos de la cordobesa Alejandra Vigo, del partido Provincias Unidas. Lo que se sumó a las repercusiones por el resultado de la votación, fueron los tres senadores del peronismo que apoyaron el Presupuesto: Guillermo Andrada de Catamarca, Carolina Moisés de Jujuy y Sandra Mendoza de Tucumán.
En cuanto al Capítulo II –el que incluía el Artículo 30-, hubo una pequeña diferencia en el resultado, que no alcanzó para rechazarlo. Fueron 42 los votos a favor, mientras que 28 fueron en contra y se sumó la abstención de la neuquina, Julieta Corroza. Los tres votos que pasaron de verde a rojo fueron del radicalismo: el bonaerense Maximiliano Abad, quien ya había adelantado que rechazaría este capítulo; el catamarqueño Flavio Fama y el pampeano Daniel Kroneberger.
De esa manera, el Presupuesto 2026 resultó aprobado por la Cámara Alta, dejando en el aire la frase que Patricia Bullrich utilizó en un intento de épica pero que más bien produce una sensación de amenaza: “Este presupuesto no es un punto de llegada, es un punto de no retorno”.