Por Pilar Pisano
Fotografía: X Dante Gebel

¿Quién es Dante Gebel, el pastor evangelista que juega en el nombre de su show PresiDante flirteando con la política? Una conversación con Pablo Semán para analizar este personaje, a quien ya miden en encuestas las consultoras del establishment.

Acaba de cerrar su tour PresiDante luego de dos Gran Rex, habiendo vendido más de 700 mil entradas. Ya tiene planificado gira 2026 con más destinos por Latinoamérica y coquetea con la política. ¿Quién es Dante Gebel, aquel a quien Mario Pergolini le produce un programa en un canal de aire mientras que el “Gordo Dan” defenestra en las redes?
Gebel no reside en Argentina. Vive en Anaheim, California, Estados Unidos. Allí es pastor evangélico, propietario del River Arena donde celebra las misas de su iglesia River Church y produce su programa Dante Night Show. En los últimos años inscribió seis empresas: Dante Gebel Ministries INC, River Church USA Incorporated, Open Line Group LLC, Favorday, Dante Gebel Ministries Inc en Weston y DMG Entertaiment Group Corp. Vive como lo que es: un multimillonario que, vestido de traje, habla en nombre de Dios con un discurso centrado en la fe y la esperanza. Además, ya lo miden en las encuestas los consultores políticos.

Para analizar la figura del outsider que vuelve a instalarse como estrategia de la política argentina, este tipo de liderazgos que se presentan como ajenos al sistema aunque se encuentran profundamente insertos en él, que aparecen como respuesta a un escenario de crisis de representación, desgaste y desilusión que las vías tradicionales no consiguen suturar, ANCCOM dialogó con el sociólogo y antropólogo especializado en culturas populares y religión Pablo Semán,

Con respecto a la idea del outsider, indica que “la clase política tradicional, es decir, la dirigencia que ha gobernado durante los últimos 40 años de democracia, ha perdido el respeto y el conocimiento de las situaciones, aunque hay excepciones importantes entre jóvenes dirigentes. En este contexto, la idea de un outsider se vuelve tentadora. Sin embargo, son outsiders respecto de la carrera política tradicional, pero son absolutamente insiders de la sociedad, por lo que termino pensando que outsider sólo es una categoría cómoda para quienes piensan desde el círculo rojo”.

El discurso de Gebel vira entre lo humorístico, lo religioso y lo comunicacional, más cercano a un conductor de TV, a un influencer, que a un pastor evangélico. Sin embargo, sobre esta mixtura Semán explica que el discurso religioso también posee una hibridación con otros tipos de discursos: “Yo diría que no hay que partir nunca del prejuicio de que un discurso es puro. De hecho el cristianismo es una hibridez de otras tradiciones y, si uno piensa en perspectiva, se da cuenta que tanto el protestantismo como el catolicismo son resultado de hibridaciones diferentes. Dante Gebel es, en todo caso, uno (y no el primer caso) de hibridación entre la fe evangélica y la cultura de masas. Algo que los evangélicos siempre buscaron. Y que también buscó el catolicismo, a veces con menos éxito”.

Pero entonces, ¿qué hace al discurso de Dante Gebel tan llamativo? El sociólogo señala que “el discurso de Dante Gebel integra la perspectiva psicológica y de autoayuda con la cristiana evangélica”. La autoayuda ocupa un rol central en la forma de comunicar del pastor. Para Semán la autoayuda no debe ser pensada con la “mala fama” que le adjudican algunos sectores académicos o psicoanalíticos: “Es un discurso de recuperación y de restauración de los sujetos en un momento en que está todo el mundo roto. Por tanto, puede tener valor político ya que podría llevar, de lo privado a lo público, las necesidades que habitan esas subjetividades doloridas. Y también darle un lugar político al dolor derivado de una serie de daños subjetivos acumulados en los últimos años.” Desde esta perspectiva, el antropólogo reflexiona sobre la posibilidad de creación de un discurso político por parte de Gebel que intente representar una dimensión transversal a la experiencia de muchísimos argentinos, más allá de las grietas históricas y recientes.

El mundo de las iglesias evangélicas no es homogéneo, sino que cada pastor construye su propios discursos y adeptos. En este sentido, La Libertad Avanza parecía ser hasta el momento el único espacio político que observaba a este sector, ya que este pasado 10 de diciembre asumieron diez evangélicos en el Congreso Nacional. “Dante Gebel no es el conjunto del evangelismo. El mundo evangélico es heterogéneo y no está estructurado de manera tal que a la confesión religiosa se le asocien inmediatamente valores políticos. Si Gebel progresa habrá que ver qué tipo de evangélicos se suman y con qué propuestas, y solo en ese momento se podrán saber las consecuencias de esa Alianza”, detalla Semán.

En la construcción de la imagen de Dante Gebel, además de Pergolini, su amigo y productor artístico, considerado uno de sus creadores mediáticos al darle aire en Vorterix, se encuentran también otros referentes de la política. Por un lado, Juan Pablo Brey, secretario general de la Asociación Argentina de Aeronavegantes, miembro de la agrupación peronista Fuerza Argentina. Por otro lado, Eugenio Casielles, uno de los fundadores de La Libertad Avanza, que se retiró del espacio político que ayudó a fundar, desencantando, allá por noviembre de 2024. Sin embargo, analizando esta articulación entre política y medios, y frente a la irrupción de su figura en la agenda mediática en los últimos días, Semán afirma que “la propagación veloz de su imagen entre el periodismo y las redes sociales para mí son expresiones muy parciales que no hablan de toda la sociedad. Refieren más a las necesidades de algunos políticos -el peronismo que trata de salir del pozo y otros muchos que intentan aferrarse a un referente externo al peronismo- y a la búsqueda de clics por parte del periodismo. Habrá que ver si esto prospera en un sentido más amplio y más profundo”.