Teresa Bo, corresponsal de Al Jazeera en América latina, analiza las matanzas de periodistas y la prohibición de acceso a reporteros extranjeros en el marco del genocidio que lleva adelante Israel en Gaza. “La prensa local hace un trabajo extraordinario en una situación dificilísima. Están sin comer, son amenazados y los están matando”.
“Israel esconde lo que está pasando en Gaza. Realmente no quiere que ingrese la prensa internacional y muestre el hambre, la destrucción, la enfermedad y a personas muriendo por ir a buscar una caja de comida”, explicó en entrevista con ANCCOM la periodista argentina Teresa Bo, corresponsal del medio catarí Al Jazeera. Según la Federación Internacional de Periodistas, ya son más de 220 los trabajadores prensa de distintos medios internacionales fallecidos, la mayoría de ellos asesinados por ataques direccionados y sistemáticos del gobierno de Israel contra los reporteros que cubren el genocido que perpetra en la Franja de Gaza.
El pasado 10 de agosto se produjo el asesinato de seis periodistas, entre ellos Anas Al-Sharif, de Al Jazeera, cuya carpa de prensa, en las cercanías del hospital Al Shifa, fue bombardeada. La misma estrategia se ejerció este lunes 24 contra el hospital Nasser en un doble ataque aéreo que mató a al menos cinco periodistas, entre ellos el fotoperiodista de Al Jazeera Ahmed Abu Aziz, y 20 civiles.
En relación a la rutina de amedrentamiento y asesinato que ha instalado Israel contra la prensa, Bo expresó: “Es el descrédito constante de mirar y no poder creer lo que está sucediendo, y ver que el mundo lo tolera. De que la normalidad ahora es ver en vivo cómo asesinan a cinco periodistas en un segundo bombardeo cuando se acercaron a un hospital para ayudar a la gente y a reportar lo que estaba pasando. Y sobre todo, que luego no suceda nada. Asusta ver cómo gana la impunidad y oír gente que todavía lo justifica o lo piensa como un daño colateral. No es así, es un asesinato sistemático, no solamente de periodistas en el terreno, sino también de una población civil que se está escapando de un lugar a otro, porque están encerrados en ese espacio destruido. A casi dos años de este genocidio, creo que cuando esperábamos la respuesta de Israel contra Hamás por el ataque del 7 de octubre de 2024 nadie nunca se esperó lo que estamos viviendo en este momento”.
Actualmente la prensa internacional no puede ingresar a la zona de Gaza: “Hay un bloqueo desde el momento en que el gobierno declaró a Gaza una zona militar a la que solo se puede estar acompañado del ejército israelí, con la censura que esto implica”, expresó la periodista. Para sobreponerse al bloqueo informativo y a la censura impuesta por el gobierno del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, las distintas agencias de noticias se apoyaron en la labor de periodistas palestinos para contar lo que sufren sus propias familias y ellos mismos. “La prensa local hace un trabajo extraordinario en una situación dificilísima. Están sin comer, son amenazados y los están matando”.
“El mundo entero sabe lo que está pasando, pero el gobierno israelí sigue insistiendo con una línea oficial plagada de mentiras, como que no hay hambre en Gaza, cuando todos hemos visto las imágenes –analizó–. Luego tratan de desacreditar a los periodistas locales cuando lo denuncian y lo muestran. Creo que por fin se está mostrando, gracias a periodistas palestinos, lo que realmente está pasando. Hay un gobierno de extrema derecha, con funcionarios que hablan abiertamente de genocidio, de los palestinos como animales que hay que desalojar de esas tierras para poder reconquistar Gaza y Cisjordania. Y que es ese el objetivo hacia el cual están accionando. Gaza está destruida y su gente a punto de ser desplazada a otros países, con conflictos también abiertos muy lejos de la paz”.
Bo ha cubierto conflictos bélicos en la ex Yugoslavia, Ruanda, Irak y Afganistán, y en la actualidad cubre principalmente conflictos en América Latina, donde “tenemos un montón de situaciones que pueden escalar y ser terribles”, explica, recién regresada de Colombia. Volvería a ir a Gaza, afirma, en caso de levantarse la restricción; incluso hace pocos meses estuvo a punto de viajar en un avión de asistencia humanitaria, pero la misión finalmente no se concretó. “Eventualmente a Gaza se va a poder ingresar y esta guerra va a terminar, pero con un costo altísimo. No sé cuánto tiempo más Netanyahu podrá seguir esquivando los altos al fuego cuando ya miembros de su gabinete y de su aparato de seguridad dicen que continuar con esto es una locura. Cuando esta guerra termine lo más probable es que Netanyahu deba afrontar muchísimas investigaciones por corrupción, violación de los derechos humanos, y probablemente esa es la razón por las que sigue extendiendo la invasión. Hasta familiares de secuestrados por Hamás están pidiendo que por favor se negocie, y realizan marchas enormes en Israel que el gobierno parece no escuchar”.
Muchas veces la realidad es terrible, como en este caso, pero es nuestra responsabilidad como periodistas mostrarla, de manera respetuosa pero sin ocultar la verdad. Es parte de la actualidad las imágenes de niños desnutridos en brazos de sus madres que los tratan de salvar y que mueren todos los días desahuciados sin recursos para salvarlos.
Sobre el rol del periodismo ante los acontecimientos en Gaza, Bo analizó: “Muchas veces la realidad es terrible, como en este caso, pero es nuestra responsabilidad como periodistas mostrarla, de manera respetuosa pero sin ocultar la verdad. Es parte de la actualidad las imágenes de niños desnutridos en brazos de sus madres que los tratan de salvar y que mueren todos los días desahuciados sin recursos para salvarlos”. En ese sentido expresó que el periodismo debe ser crítico y cuestionar la versión oficial del gobierno isrealí sin entregarle “una carta en blanco” para narrar su accionar en Gaza. “Demostró ser un gobierno que te va a acusar de ser terrorista de Hamás sin más prueba suficiente que una antigua foto junto a sus líderes cuando aún eran gobierno, antes del ataque del 7 de octubre de 2023, y te daban tu acreditación de prensa”, en referencia a la justificación que dio Israel sobre el asesinato de Anas Al-Sharif.
“El periodismo no es ajeno al fenómeno que estamos viendo a nivel mundial de descrédito a las instituciones y a las organizaciones internacionales. La ONU, que después de la Segunda Guerra Mundial fue el corazón del multilateralismo, hoy está bajo ataque, especialmente de Estados Unidos, Israel y Rusia. En ese sentido, el periodismo no escapa a la polarización: estás de un lado o del otro. Este es un problema enorme, porque nuestra profesión consta de brindar información veraz y verdadera, pero no neutral. Hoy sucede que cualquier gobierno si sos crítico de su gestión te acusa, como sucede en Argentina con Milei. Estamos ante un cambio de época, también por la Inteligencia Artificial y las redes sociales que permiten a muchas más personas poder informar, pero pueden generar grandes complicaciones por el alto riesgo de difusión de información falsa”.
En esta nueva etapa de orden mundial, para Teresa Bo la situación en Gaza grafica muy bien la falta de “responsabilidad y la impunidad total”. El derecho internacional, el pronunciamiento de otros países que piden el cese de fuego y el reconocimiento futuro del Estado de Palestina “tiene poder y vigencia pero no puede cambiar la realidad de los palestinos. La potencia hoy es Estados Unidos con Trump ejerciendo el poder y con afán de dinamitar todo lo que vaya contra sus propios intereses, y de eso va agarrada Israel también”.