Por Nicolás Schmoler
Fotografía: Cristina Sille y Nicolás Parodi

 

Los manifestantes llevaron un petitorio al Congreso pero no consiquieron quién se los reciba.

Ni el calor agobiante ni el hecho de ser un día hábil impidió que miles de personas se congregaran en Plaza de Mayo para marchar de allí hacia el Congreso de la Nación en el marco de la décima Marcha Nacional de la Marihuana, con el objetivo de pedir por la despenalización del autocultivo y la libertad de todos los  presos por cultivar.

La convocatoria estaba pautada para las 15, cuando la sensación térmica superaba los 30º y luego marchar por Avenida de Mayo a eso de las 18. Además de las principales agrupaciones que convocaban a la movilización, como Acción Cannabica, Confederación Cannabica, Mamá Cultiva, Flores de Libertad y Agrupación de Cannabicultores del Norte, entre otras, también se sumaron columnas de partidos políticos, como el Frente de Izquierda y la agrupación Kolina.

En 2017, el Congreso aprobó la Ley de Cannabis Medicinal pero con bastantes limitaciones y manteniendo la ilegalidad  del autocultivo. “Pedimos una ley que nos amparara el autocultivo y lo que conseguimos fue una ley de investigación bastante floja que hace dos años está reglamentada pero no tuvo un cumplimiento efectivo – señala Gabriela Cansiero, de Mamá Cultiva-. Somos parte de un Consejo Consultivo que se supone tiene que estar funcionando desde que se sancionó la ley y nos llamaron una sola vez. La reunión a la que fuimos  no nos aportó nada, solo fue informativa para ellos”. 

 

Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo, encabezó la marcha.

Luisa Boggiano, de Flores de Libertad, agrupación de zona sur, también cuestionó  la Ley 27350 al calificarla de “estafa moral” ya que no dio ninguna respuesta. “El cannabis medicinal habilitó un registro que se llama Recam en el ANMAT que es una trampa. Los padres van y se anotan para recibir el Charlotte´s Web que es otra estafa, porque es cannabis sintético. Esa ley no resuelve nada, el Charlotte es carísimo, se lo dan a  muy pocos casos y cuando los padres van a reclamarlo a la obra social tienen que gastar una fortuna en un amparo”, señaló Boggiano.

“Están dándole tierras fiscales a una firma extranjera a través de un acuerdo con una empresa estatal y esas hectáreas están ocupadas por productores agrícolas locales que seguramente serán expulsados”, denunció Gabriela sobre la decisión de Jujuy de producir aceite de cannabis. Además, destacó la contradicción legal existente porque “ellos de golpe pueden cultivar hectáreas y hectáreas y si yo tengo tres plantas para una patología que pueda tener, voy presa”. 

Una bandera con la leyenda  “Basta de presos por cultivar. Regulación del cannabis ya” encabezaba la manifestación hacia el acto donde os referentes de diversas agrupaciones hablarían en el escenario, con un Congreso bajo reformas edilicias detrás. Destacaron la importancia de la campaña “Cannabis al Congreso” por tratarse del derecho a cultivar marihuana, que es un recurso para todos, ya que tiene uso medicinal, industrial o simplemente recreativo. 

Acerca de los usos de la planta, Boggiano aseguró que convocaban por la legalización de toda la planta y no solo en su aspecto medicinal,  ya que la denominación cannabis medicinal a veces se usa para hacer el tema más agradable a la prensa y a la población, según su opinión. “En este momento donde estamos tan golpeados por la realidad social, política y económica, no solo en Argentina sino en Latinoamérica, el cannabis es un bálsamo”, señaló la referente de Flores de Libertad.

Mamá Cultiva envió una carta abierta a la fórmula presidencial electa pidiendo una nueva regulación.

“Yo no soy un delincuente, yo no soy un criminal. Yo cultivo marihuana, no más presos por plantar”, era el cántico que se escuchaba con más fuerza, acompañado por trompetas y percusión, mientras por el escenario seguían pasando referentes de organizaciones y también Luis, el padre de Damián Raña, un joven de Ensenada que lleva más de cinco meses detenido en La Plata. También se denunciaron casos como el de Roberto Baso, preso desde abril y se reclamó que estar preso o libre por cultivar no puede quedar librado a la voluntad del juez de turno.

Además del reclamo por una ley que despenalice el autocultivo, unos días antes de la marcha, Mamá Cultiva envió una carta abierta a la nueva fórmula presidencial electa pidiendo una nueva regulación. Gabriela explicó  la intención: “Era poner en foco la situación en la que estamos porque entendemos que si es con todes es con nosotres y no queremos quedar afuera en este momento de transición de las decisiones que se puedan llegar a tomar”.

Al finalizar el acto, mientras el cierre estaba a cargo de la banda  Sudor Marika, el médico Carlos Magdalena, neurólogo infantil del Hospital Gutiérrez,  acompañado de veinte personas, de agrupaciones como Thepen y Annanda Cultiva, se dirigió hacia el Congreso para entregarle a Agustín Rossi, titular del bloque de diputados del FPV,  un proyecto acerca de la necesidad de legislar la despenalización del autocultivo con fines medicinales para que se lo haga llegar a Alberto Fernández. El 19, Magdalena fue recibido por un asesor del jefe del bloque, quien le selló, con firma pero sin nombre, una nota que decía que en el marco de la movilización se haría la entrega del documento. Sin embargo, a eso de las 20.30, los empleados de seguridad del Congreso avisaron ante la cantidad de gente presente, que no se encontraban ni Rossi ni ningún diputado del bloque para que les recibiera el proyecto. Igualmente, Marcelo Beitia, uno de los trabajadores de seguridad, se mostró muy predispuesto a ayudar y  acompañó a un número reducido de personas al segundo piso, a la Mesa de Entradas de la Cámara de Diputados, donde tampoco les recibieron el proyecto al aclarar que debían presentarlo cuando se encontraran los diputados presentes ya que era una nota dirigida exclusivamente a Agustín Rossi. 

Las miles de personas que se movilizaron esperan por una solución luego del 10 de diciembre cuando asuma el nuevo gobierno. Por lo pronto, convocaron para el viernes 29 a un plenario de movimientos cannabicos a desarrollarse en Hurlingham.