Organizaciones LGTB  y vecinos del barrio de Palermo se reunieron en la esquina de Scalabrini Ortíz y Santa Fe para repudiar las agresiones sufridas por una pareja gay en ese local de la casa de comidas.

Una multitud se reunió, este sábado, afuera de la reconocida cadena de pizzerías Accademia della Pizza, ubicada en Scalabrini Ortíz y Santa Fe para repudiar el episodio de violencia homofóbica que sufrió una pareja el pasado 21 de agosto.

A las 17 comenzó a acercarse lentamente la gente al punto de encuentro. Los protagonistas del hecho, Tomás Rodríguez y Joaquín Guevara, estaban parados afuera de la pizzería junto con otras personas que empezaban a prepararlo todo. Los carteles y las banderas del orgullo gay no tardaron en aparecer y, los mensajes “Basta de discriminar a la comunidad LGBTI” y “ACCADEMIA della violenza”, dejaban en claro la consigna de la reunión. De repente, la conexión de un altoparlante y un micrófono advertían que la hora del escrache había llegado.

El evento que fue convocado a las 18 por las víctimas del hecho a través de Facebook tuvo la respuesta esperada. Las avenidas Santa Fe y Scalabrini Ortiz se colapsaron de personas que saltaban y bailaban al son de la música. La lluvia de brillitos de colores y las palabras de aliento para Tomás y Joaquín adornaron por completo el lugar. Poco a poco, la famosa esquina de la zona de Palermo se volvió una fiesta mientras que cientos de individuos gritaban al unísono “alerta los machistas, América Latina será toda feminista”. Entre ellos estaba Rodolfo, de 75 años, quien se reconoció como parte del colectivo gay y afirmó que “a pesar de que hay derechos establecidos, estos nunca están del todo ganados y que por esa misma razón hay que salir a la calle a dejar en claro que son una minoría que se debe respetar”.

A medida de que pasaban los minutos la multitud aumentó considerablemente y llamó la atención de los vecinos, quienes decidieron apoyar la causa. En una punta, se encontraba Victoria, de 35 años, junto a su hijo Valentín de 5 a quien le explicaba la razón por la cual se llevaba a cabo el escrache. Por otro lado, Daniela sonreía acompañada de su hija de 6 y afirmó: “Traje a mi nena porque quiero enseñarle a respetar a los demás y creo que lo ocurrido no debe pasar nunca más”, además sostuvo que “no piensa comer nunca más en esa pizzería”.

A las 19 Tomás llamó la atención para agradecer la presencia de todas las personas y para exigir respeto e igualdad de género. Luego, Micaela Ruiz, quien también sufrió un episodio similar en un mercado de San Telmo el 11 de octubre, contó entre lágrimas su experiencia y pidió por favor repudiar y luchar en contra de estos “actos retrógrados”.  

A pesar del lamentable momento sufrido por esta pareja, el escrache a la pizzería fue en paz y sin ninguna clase de disturbios. Por último, ante la presencia de los medios de televisión, Joaquín explicó una vez más todo lo sucedido y afirmó que estarán presentes el 5 de noviembre, cuando el INADI realice la capacitación que se ordenó a todo el personal del local, luego de la denuncia del episodio homofóbico. Además dejó en claro que no está de acuerdo con la desvinculación del encargado que los agredió, ya que esto solamente causa un odio mayor hacia la comunidad LGBTI.